Las cifras sobre las votaciones efectuadas el pasado domingo 21 en Cuba, ---las que se citan en este análisis pues no hay otra fuente--- parecen decir que hubo un comportamiento contradictorio de la población. Sin embargo, nada de lo que asevera el oficialismo --no encuentro otras palabras para calificar la intención castrista-- puede catalogarse de contraproducente porque lo que acaba de ocurrir no es ni más ni menos que un acto de desobediencia civil en las urnas, algo que ha venido ocurriendo en los últimos años en respuesta a la situación que vive el país bajo el mando de un grupito de octogenarios guerrilleros que llevan 53 años en el poder.
Los cubanos que no votaron (8,1 % de los electores empadronados) lo hicieron bajo el concepto de que en Cuba las elecciones solo favorecen al régimen y creen que no es necesario participar en una contienda electoral en la que se conoce de antemano al ganador.
Los que participaron y dejaron la boleta en blanco o la anularon -- 1.161.431 personas (9,3% de los votos)-- lo hicieron porque están hartos de que pisoteen sus derechos y en protesta por un sistema electoral que no es libre ni democrático.
Como he dicho, en reiteradas ocasiones, participar en las votaciones no es un modo de legitimar al régimen, ni hacerle el juego, sino el marco propicio para castigar al candidato castrista, pilar sobre el que se sostiene la dictadura, y computar el descontento ciudadano para plantear un cuestionamiento a fondo del sistema político.
Hasta hoy no había habido un consenso entre los diferentes sectores de la sociedad y el exilio cubano sobre la necesidad de reformar las estructuras, las dinámicas y el funcionamiento del Poder Popular en la isla. En los últimos tiempos se han organizados diferentes eventos y se han propuestos diversas iniciativas, casi todas encaminadas a transformar el proceso electoral y la actual Constitución por considerarse disfuncionales políticamente.
La mayoría de los cubanos están claros en este asunto y no se resignan a esperar porque el grupito secuestrador libere a los secuestrados --en este caso el Estado y sus instituciones-- y plantean el ejercicio ciudadano como la manera más viable para lograr que se respeten los derechos.
La esfera pública es el Talón de Aquiles de la sociedad cubana, de ahí que aprovechar el marco electoral para protestar civilizadamente, tarde o temprano, conducirá a que la cúpula gobernante tenga que atender a los reclamos de la ciudadania, que nunca se contentará con la situación actual.
El próximo domingo 28, mil 410 circunscripciones irán a una segunda vuelta. En esos distritos ningún candidato obtuvo más del 50% de los votos válidos emitidos y se espera que no lo obtengan tampoco porque la población esta dispuesta a anular las boletas y llevar el proceso hasta las últimas consecuencia.
Todo lo que ha pasado ya es historia y lo será también lo que acontezca en estos 4 días que restan para que se efectuén estos comicios.
El día que se plebiscite oficialmente el régimen y se establezca la democracia en suelo patrio concluye #plebiscitarelcastrismo. Estamos ante una tarea impostergable a la que debemos de acudir todos los cubanos.
#plebiscitarelcastrismo, ahora más que nunca.

escrito por Zenen Perez Yera, noviembre 04, 2012
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Posted on 5 noviembre, 2012
Por Zenen Perez Yera, Fundador de la Plataforma Unitaria Cubana y del .proyecto Unión Nacional Opositora (UNO)
Muy próximo a las elecciones presidenciales, a las que catalogan de “historicas” etc.etc.que para mi es la tercera, pues el dia 31 de Octubre próximo pasado, cumplí 13 años de vivir en este Gran País, por lo que mi experiencia al respecto es mínima, pero si puedo decir, que en las anteriores no habia observado, ni oido, ni visto tanta inmundicia, la propaganda mediática es una asquerocidad, lo sorprende a uno, los que tenemos el más alto concepto del País.
No podemos aceptar que entre aspirantes a la presidencia, se hayan pronunciado con tanta mediocridad e impudicia, que mancillan las tradiciones de respeto y decencia de esta nación. Es indescriptible tanta demagogia, tanta falacia y desfachatez en muchos de los mensajes que aprueban los propios candidatos. Le faltan el respeto a la inteligencia de todo el Mundo, cuando demagogicamente uno hablan de la creación de un burujón de millones de empleos, y nos ofenden cuando uno oye llamarle traidos al Presidente de la Nacion Americana, cuanta insolencia, irresponsabilidad e irrespetuosidad.
Hoy a las 4.20 pm, aproximadamente tocó a mi puerta una propagandista de uno de los partidos, me reservo nombres pues hemos decidido no intervenir en la política que no sea de Cuba, y esta Sra. comenzó a mentir tan descaradamente de los politicos del otro partido, desde el candidato presidencial, pasando por el senador y representante contrario, que me sentí ofendido, y le expresé que daba verguenza utilizar tales medios para conseguir votos, y que si mis intenciones fueran votar por los candidatos por los que ella hacia propaganda, le retiraria mi apoyo.
Con el mayor respeto le pedí que me dispensara, pero le rogaba que se marchara, y pensé como ciudadano que las personas honradas debian iniciar una campaña nacional pidiendole a los políticos decentes que promulguen una ley que prohiba totalmente la utilización de tales métodos y adecentar las campañas electorales. Que toda propaganda electoral tenga que ser aprobada por una comisión de etica bipartidista presidida por ciudadanos honorables, sin vinculaión a la politica, que no sea otra que la de un ciudadano elector que participa y ejerce su derecho al sufragio.
Estas comisiones estarian facultades para aprobar o vetar a nivel Nacional, Estatal , Condal y Municipal todo mensaje, propaganda o publicidad electoral en general, sin importar los medios o formas en que se realicen ni quien los efectúa. Estas violaciones de la ética política deberán ser sancionadas con elevadas multas a candidatos, partidos y cualquier entidad que haya participado en cualquier forma, el decomiso de todo lo producido y su destrucción y aprovechamiento reciclando el material, Igualmente se sancionarán con elevadas multas y suspensiones de las licencias a los medios que la realicen sin exigir el debido certificado de aprobaciónde por las respectivas comisiones. Hay que adecentar, hay que prohibir los métodos tan dañinos a nuestros jóvenes en particular y a la ciudadania en general.
Tenemos que recuperar los principios y valores de respeto y decencia que han informado la historia de esta Gran Nación. Hemos criticado los métodos de las Repúblicas Bananeras, y nosotros los practicamos, y creanme, es necesario abolir mediante una ley, estos métodos perniciosos que afectan la imagen del pueblo americano, y que hacen sentir pena y verguenza a todo ciudadano decente.